Las diez razones de Lost (o Perdidos): 8

Publicado en Divagaciones, Qué mundo con etiquetas , , , , , , , , , , , , , el Febrero 3, 2010 por Seth Fortuyn

La octava razón por la que Lost es tan buena es gracias a su banda sonora, compuesta por Michael Giacchino.

Lee más »

Las diez razones de Lost (o Perdidos): 9

Publicado en Divagaciones, Qué mundo con etiquetas , , , , , , , , , , el Febrero 1, 2010 por Seth Fortuyn

Vamos a entrar directamente con la razón número nueve, pero primero quiero recalcar que podría haber ligeros spoilers a lo largo del artículo. Si todavía no habéis visto las cinco temporadas, os recomiendo que déis media vuelta, hagáis los deberes y volváis. Os espero.

Lee más »

Las diez razones de Lost (o Perdidos)

Publicado en Divagaciones, Qué mundo con etiquetas , , , , el Enero 25, 2010 por Seth Fortuyn

Pensé en abrir un nuevo blog, dedicado al audiovisual, pero creo que por ponerlo aquí no va a pasar nada y creo que diversificarme no ayudaría para nada a mi situación actual.

Hace poco terminé de ver Perdidos (Lost para los muy fans) y me quedé literalmente prendado. Claro que su principal inconveniente (la distancia temporal entre temporadas, que dejan sin uñas al más pintado) me la he saltado con elegancia torera, el karma ha decidido recompensarme con algunos spoilers que me comí previamente, como cierta condición física de Locke antes de la Isla y cosas así.

Ahora, medio en caliente, me he propuesto sacar diez razones de por qué mola tanto Lost. ¿Por qué diez? ¿Por qué una lista? Porque las listas están de moda y, por alguna razón, 7 razones no suenan tan bien. El hecho de escoger el diez, de hecho, es muy de guionista de Lost, porque aunque sé cuál es la principal razón, apenas tengo esbozados los puestos de enmedio. Comentad cuanto queráis y estaré dispuesto a debatir con gusto, pero pasaré olímpicamente de comentarios en plan “Yo no escogería esto” o “¿Por qué destacar eso, tío?”

Lee más »

Sorpresa, suspense, humor

Publicado en Divagaciones, Qué mundo, Videorarezas con etiquetas , , el Enero 24, 2010 por Seth Fortuyn

Vamos a parafrasear a Hitchcock.

Si dos personas se sientan a una mesa, y estalla la bomba que hay debajo, es una sorpresa.

Si dos personas se sientan a una mesa, y la bomba no estalla aunque sabemos que está ahí… eso es suspense. Se nos crea unas expectativas que se verán cumplidas o no con la explosión de la bomba.

Y ahora vamos con lo que conocemos con humor, que no es otra cosa que cuando esas expectativas se rompen de forma absurda.

Todas estas explicaciones, para poneros esto:

Buenas noches, gente.

Algo cansado

Publicado en Divagaciones, Personal con etiquetas , , , el Enero 23, 2010 por Seth Fortuyn

El otro día iba a escribir un relato, pero se quedó a medias.

Llevo varios meses (puede que algo más de un año; la perspectiva del tiempo la tengo completamente distorsionada) leyendo blogs de relatos. Algunos los conozco, otros no. Por supuesto, no voy a dar nombres ni aunque me tiren de la lengua porque siento respeto hacia ellos y, ejem, ya no soy un idiota como hace varios años. Pero no puedo evitar pensar en la terrible sensación que me producen en el paladar.
Básicamente, estoy harto de relatos de terror o fantástico, o policiacos, que acaban con una muerte brutal y una sentencia ingeniosa. Estoy harto de giros de chichinabo, de situaciones clónicas donde lo único que cambia es el protagonista y la ambientación. También me cansan los relatos muy cortos cuyo giro, cuya esencia, demonios, todo, me sé desde la segunda palabra que pasa por mi retina.

No debería afectarme, si me tuviera a mí mismo en consideración.

El otro día iba a escribir un relato, pero se quedó a medias. Alguien vivía durante un par de frases y luego se abalanzaba a la muerte con un chascarrillo como lápida. Despuñes, apagaba la luz y me dejaba allí, en el cuartito de mi mente dedicado a las historias, con cara de idiota y algo hastiado.

Quiero creer que soy diferente. Que hago las cosas distintas. Que el sinsentido, el gusto por la casquería o las situaciones violentas vienen determinadas por la historia, y no al revés. De verdad, me gustaría pensar que mi proceso creativo no empieza con alguien muriendo horriblemente y continúe buscando una forma de justificar esa muerte. Pero no puedo, ahora no.

Esto no quiere decir que vaya a dejar de escribir. Quiere decir que la próxima que la historia de una muerte ronde mi cabeza, me lo pensaré mejor antes de publicarla. Sí, sé que al publicarla en un blog no es que esté pregonándola por el mundillo literario, pero de todos modos me gustaría guardar lo peor de mí mismo en un armario, metido con la ropa que me queda pequeña y alguna revista sólo para adultos. También voy a dejar de visitar esos blogs, con todo el dolor del mundo y sólo de momento, para recuperar algo de ego perdido.

El otro día iba a escribir un relato, pero se quedó a medias. No ha habido víctimas.

Un futuro sencillo

Publicado en Cine, Divagaciones, Qué mundo con etiquetas , , , , , , , , , el Enero 18, 2010 por Seth Fortuyn

Una queja bastante insensata que leo a menudo a la hora de criticar “Avatar” se encuentra en los pequeños detalles: esas cosillas que llaman la atención y que a más de uno le iluminan la bombilla para expresarse negativamente. Estoy hablando de la típica pregunta retórica de:

¿Si están en el futuro, cómo es que el mecha (robot que maneja el maloso al final) tiene un retrovisor y la silla de ruedas de Sully no está motorizada? ¿En qué estaban pensando?

La respuesta es demasiado sencilla, por lo que daré dos versiones de la misma.

La respuesta corta refiere a otra anécdota: dice la leyenda que los EEUU, con la previsión en mente de que los bolígrafos no funcionarían en el espacio, se gastó millones de dólares en un bolígrafo que pudiera escribir en cualquier posición para las misiones de la NASA en gravedad cero. La URSS, en su lugar, utilizó lapiceros (volveremos a esto al final del artículo, que la historia tiene miga)*.

Lee más »

Mírame a los ojos y llámame tonto

Publicado en Divagaciones con etiquetas , , , , el Diciembre 17, 2009 por Seth Fortuyn

No puedo evitar sentirme descorazonado.

Uno tiende a recordar y sentir su infancia y adolescencia como algo maravilloso desde la perspectiva del adulto: casi ninguna obligación, más allá de hacer deberes una hora al día (si es que se daba el caso) y problemas que en su mayor parte no eran nada. La verdadera nostalgia se produce, al menos en mi caso, al ver la energía de antaño. Cuando eres una protopersona, tienes derecho a ser cualquier cosa: futbolista, político, empresario de éxito, héroe nacional o astronauta. Esa sensación de poder hacer todo se transmite a tus compañeros: ellos también serán famosos, como tú. Uno dirigirá Seat, otro será un gran informático, y eso de ser oficinista default ni siquiera existe.
Lee más »

Revelada la cantante misteriosa

Publicado en Entrevistas, Qué mundo con etiquetas , , el Diciembre 15, 2009 por Seth Fortuyn

Es Amy McDonald. Y todo esto era parte de una campaña de Ballantines y los 40 Principales.

Entrevista a una cantante misteriosa

Publicado en Entrevistas con etiquetas , , , el Diciembre 3, 2009 por Seth Fortuyn

Por mi regreso, os voy a proponer un juego. Se trata de adivinar a quién estoy haciendo esta entrevista. El ganador no se lleva nada, salvo mi respeto, pero eh.

En el vestíbulo del hotel Westin Palace de Madrid, aparece ella y es innegable su ascendencia inglesa (escocesa, para más señas): mofletes bien rellenos, mirada azul y penetrante y cierta actitud educada que cualquier persona no-inglesa creería indulgencia hacia la plebe. Pero no es así: al fin y al cabo sigue siendo una muchacha de 22 años con un fuerte espíritu trabajador. Pese a no llevar ningún cartel que diga “Entrevista de Diario de un Sociópata”, parece reconocerme de forma inmediata, y se dirige a mí sonriendo.

Lo primero de todo, gracias por recibirme. Sólo soy un loco con un blog.

(Mirada rara. Luego estalla en una ligera risa) ¡Tu acento inglés es horrible!

Y por eso agradeceré que me hables un poco lento.

Mi *nombre censurado* (imita a Tarzán), tú…

Mi (nombre censurado). Con lo joven que eres, ya has vendido casi cuatro millones de discos, ¿no te marea eso?

¿Y a quién no?

Has pasado de vivir en una película de Ken Loach a pasar un tiempo libre en el Westin Palace…

Hombre, mi infancia no ha sido tan dura y maniquea…

De un tiempo a esta parte, el mundo parece llenarse de cantautoras. En España nos están saliendo hasta debajo de las piedras… ¿a qué crees que se debe este curioso fenómeno?

Quizás tenemos más cosas que contar, ahora. Además, la mayoría de los chicos que conozco quieren hacer rock, ¿sabes? Quieren juntarse cuatro en un garaje y hacerse ricos dando gritos. Está mal que yo lo diga, pero un capullo se burló de mí una vez, cuando fui la primera en tener un single destacado en aquel programa de iTunes: dijo que no llegaría más lejos. A él le botaron del casting de Factor X, y yo estoy aquí, ¿quién es el “one hit wonder” ahora, eh?

¡Uh! ¡Vaya temperamento! Intentemos endulzar un poco esto, ¿cuál es el piropo más bonito que te han dicho nunca?

Un fan, de unos 28 años, se me acercó en mitad de Londres y me dijo que podría nadar en mis ojos azules. ¡Fue tan mono!

¡Anda, es verdad que tienes los ojos azules! ¡No me había fijado!

¿Y en qué te habías fijado entonces?

Errm… ¿cómo va la preparación de tu último disco?

Está siendo duro, ¡pero también muy divertido! No quiero pensar en el éxito de (Nombre del disco censurado)  como un seguro, así que me lo estoy tomando todo muy en serio. Tengo unas cuantas canciones preparadas, pero ahora toca la parte dura… ensayar y depurar. No es lo mismo escribir la letra que hacer todos los arreglos de la canción…

Ahora me explico por qué nunca he tenido un disco yo…

… pero en general, sí, está siendo muy divertido.

¿Te queda algo de tiempo para ti misma? ¡Se te ve muy atareada! Estás de gira de un lado para otro: Amsterdam, Nueva York, Bristol…. Y encima la preparación de tu último disco.

Me gustan los videojuegos, pero hace mucho que no toco la consola… ¡así es la vida!

¡Anda, como tu disco!

(Me mira como si fuera un marciano) Sólo bromeaba. El problema de tener un disco que se llame así es que es muy fácil citarlo. ¿A quién se le iba a ocurrir decir, en una frase cualquiera, “lluvia púrpura”?

Como artista joven, eres muy visible por Internet. Además de tu página oficial, tienes tu propio MySpace… ¿el futuro de la música?

De la música no, pero de la promoción… es evidente que las cosas han cambiado. Gracias a MySpace, a iTunes, ya no necesitas asaltar una radio a punta de pistola para que se te oiga. Y aun así, sigue siendo necesario trabajar y trabajar. Nunca rendirse.

Un buen consejo para las que vengan después. ¿Has tenido algún problema por Internet?

La cuestión más bien es… ¿y quién no? (Se ríe) Descubres que el mundo está lleno de pirados en cuanto ves que hay gente en Youtube tirándose pedos para hacer la gracia, o gente que abre blogs para insultar a un famoso por el simple hecho de que no les ha firmado un autógrafo. Pero en general, tengo suerte: hay un montón de fans apoyándome, y eso te da fuerzas.

Bueno, pues luego te agrego en el MySpace. ¿Tienes messenger? ¿Facebook? El nombre de mi blog es todo fachada, ¿eh?

Uy, tengo que irme.

¡También soy director! ¡Puedo hacerte un videoclip!

Y se va.

Mi desaparición

Publicado en Personal con etiquetas , , el Diciembre 3, 2009 por Seth Fortuyn

Tener un ordenador es como jugar al fútbol con un recipiente de nitroglicerina: es emocionante pero corres el peligro de volar por los aires en cualquier momento. Y a veces, no es necesario que estalle, baste con que las cosas se te vayan poniendo más y más difíciles.

He estado sin ordenador todo este tipo. Harto de no tener sonido (maldita actualización de Service Pack 2 a Service Pack 3), y de que ni siquiera me funcionara bien la nueva versión de messenger (lo que convierten mis motivos en los de una quinceañera, casi), instalé un programa de esos tan majos que se dedican a borrar archivos de sistema y entradas de registro. Claro que no pensaba en fastidiar mi ordenador, sino en limpiar de basura el ordenador para garantizarme un mínimo de fluidez y fiabilidad.

No funcionó.

De verdad, fue un puto desastre.

Cuando me quise dar cuenta, el ordenador ni siquiera cargaba el Windows: algo tuvo que ver que borrara 33.333 entradas de registro, digo yo.

Estuve buscando soluciones como un loco, algún colega informático, algún compañero de trabajo con un amigo informático… esas cosas. Lo típico para evitar pagar 100 euros porque me reinstalen Windows.

No os voy a aburrir con explicaciones, pero al final conseguí yo mismo reinstalar Windows. La victoria sabe dulce, y cuando por fin terminé de configurar todo, y ver que no sólo el ordenador iba bien sino que iba MEJOR que nunca, tuve ganas de lamer la torre. En su lugar, me dediqué a corretear calle arriba con los calzoncillos en la cabeza mientras arrancaba a patadas los retrovisores de los coches que se aglutinan frente a mi casa, ¿qué habríais hecho vosotros, si no?

He vuelto.