La verdad sobre el atentado del 21-A
Mira que soy paranoico, pero esto se lleva la palma.
Sí, todo el mundo que me conozca sabe que soy un paranoico. Que cuando ando por la calle me fijo en todo quisqui, y miro hacia atrás, y si es de noche cualquier ruido hace que me encarame a un árbol, pero últimamente esta corriendo un mail cuyo autor (o autora; no quiero que se me enfaden las feministas) estudió a fondo el manual de cómo crear una leyenda urbana y me deja poco menos que en bragas.
El texto lo reproduzco a continuación:
Una cosita importante, ayer una de mis compañeras iba en el tren con otras cuatro chicas y se les acercó un hombre con acento árabe, y les dijo que lo del 11-M no es nada con lo que va a ocurrir. Que van a correr ríos de sangre todavía. Que tuvieran cuidado el 21 de Abril en los centros comerciales.
Pues bien, mi compañera cuando llegó a casa fue a la comisaría. Contó lo que había ocurrido, y describió al hombre este. Con la descripción y las fotos,le reconoció y el tío en cuestión es un Sirio que está en busca y captura por el 11-M. La policía le dijo que era la primera vez que una persona iba a la comisaría para contar algo así y que le hubiese ocurrido en primera persona. Le comentaron que corriese la voz. Es completamente cierto, así que no se te ocurra ir de compras la semana que viene. De acuerdo?
Díselo a todo el que puedas.
¡Vamos a desmontarlo!
Empecemos por la fórmula típica… está narrado en primera persona, pero, ¿quién es el narrador? Ni nombre, ni sexo, ni nada que nos sitúe. Bien podría ser de un pueblo perdido de la mano de DIos, y quien nos cuenta la historia, un paleto que acaba de descubrir interné.
Pero eso no es lo mejor, no. ¿Compañera de qué? Me atrevería a decir que de viajes de opio, porque otra cosa…
Y resulta que iba en el vagón la compañera esta, con cuatro zánganas, y se les acerca un colgao árabe que, en lugar de decirles “Si me enseñáis cacho, os dejo esnifar mi bolsa de pegamento. Bueno tú, bueno mí, mí volar alto con narit obstruida”, les cuenta lo del atentado. Es perfectamente lógico: al fin y al cabo, un atentado se planea como un picnic, de un día para otro.
Posible conversación entre dos malvados terroristas árabes:
- Oye Jamal, ¿qué haces mañana?
- Ay, pues no sé, iba a quemar un par de iglesias y violar a jóvenes occidentales sin discriminar el sexo, ¿por?
- Porque hablé con Hakim, que es un cachondo, ya lo sabes, y él estaba fumando papel del ABC con costras del ombligo cuando me dice: tío. Me dice: tío, ¿sabes lo que molaría? Un atentado. Y yo le contesté que esas cosas nunca las tengo claras porque mi interpretación del Corán sólo me dice que mee a las puertas de los conventos, no que ponga bombas. El caso es que tiene los ojos vidriosos…
- ¿Hakim o tú?
- Joder, pues él, claro. Yo no fumo de eso. El caso es que me dice: imagínate, una bomba y reventamos a unos cuantos. Y me empecé a reír como un loco, pensando en pedacitos de persona diseminados por todas partes.
- Eso es que debes de ser un terrorista, ¡estarás orgulloso!
- Por supuesto, ¡¡Yihiiii!!
- Es YIHAD.
- ¡¡YIHAAAAD!!
Es más, no sólo organizarlo es como un picnic, sino que lo cuenta como si fuera una cosa de instituto. Como cuando se te acerca la chica más guapa de la clase y dice que le molas a su amiga, el ewok de las rastas.
¿Y por qué se acerca? De momento no se me ocurre ningún tópico relacionado con enloquecidos terroristas para comentar aquí, pasemos a la siguiente pregunta: ¿por qué fiarse de ese tipo? Quizá por mis pintas, es normal que se me acerque algún matao para decirme que va a estallar la Cuarta Guerra Mundial, que hay palacios en la Luna, que nos controlan mentalmente a través de las vacunas de la gripe o que los Pokémon son el pueblo elegido, y salve Mew a Pikachu por la gloria de Charmander.
Pero es que luego la compañera va a la comisaría, tan pancha, y dice que ha escuchado la conversación esta. Y no la toman por payasa, a pesar de la torpe estructura de bulo. Redondeamos la escena con identificación chusca (es un sirio, y total, TODO EL MUNDO SABE QUE EN MADRID SÓLO VIVE UN SIRIO, Y QUE ES EL ÚNICO CON ACENTO ÁRABE EN TODA LA REGIÓN), y la petición de difundir la noticia porque, claro, en vez de dar un comunicado a la prensa, es mejor que vaya de boca en boca, para convertir un hecho en un rumor.
Es una idea inteligente, si de verdad quieres que nadie te haga caso. Va a ser verdad que el 11-M también lo organizó la Policía…
Eso sí, el mail acaba con “Es completamente cierto, así que no se te ocurra ir de compras la semana que viene. De acuerdo?”. Ah, bueno, si me dice que es completamente cierto, ya me fío.
En fin, esto ha sido todo por hoy.
Nos vemos el 21-A.
Y si no, el 13-M.
Y si no, el 9-J.
Si tampoco, pues el 4-J (II).
Y me rindo el 17-A.
Abril 20, 2008 a 12:04 pm
Mira, conocí a un par de tios en el irc, hace años, los Garrapta Trackers (no si si conoces la escena tracker, los músicos que orquestaban las demos de Amiga, los chiptunes y todo ese mundillo, ya bastante olvidado), que se dedicaban a inventarse trolas como estas en ingles y en español y a difundirlas por la red.
A veces les llegaba el mismo correo desde lugares tan distantes como china o japón.
Estan los mails que coments, luego los de virus que hacen estallar tu PC y la gente que necesita sangre/transplante de médula/higado o variantes.
Lo que me asusta es que la gente siga la cadena y no se dé cuenta de que les estan tomando por el pito del sereno. Uno, con buena fé, podría pensar que la gente lo hace por bondad, por un “por si acaso”. Pero que va, es que escasean las neuronas. Jamás creí que hubiera tantos tontos en el mundo, y tan encantados de conocerse.
Por cierto, me he pillado el primer volumen de “The Authority” y “Fell”. Ya te diré que tal.
Saludos.