Lo que hay que hacer con el cubo

Esto es lo que habría que hacer con el cubo de Rubik, nada de dichosas tretas como cambiar las pegatinas o recurrir a manuales en Internet. Sigue las imágenes al pie de la letra, y luego asegúrate de enviarle algo contagioso al inventor.

Y es que uno puede tener un día genial, y luego encontrarse con el cubo, que te mira de forma amenazante porque llevas doce putos años intentando hacerlo bien, y encima le cambiaste las pegatinas y ahora tienes la estúpida sensación de que es matemáticamente imposible de resolver.

Es como si decidieras pintar a tu hija de color rosa para que dejen de señalarla por la calle, y luego no pudiera quitarse la pintura de encima.

Mierda Rubik, siempre ganas el asalto.

Via Desvariandoando.

Posdata: ¿Soy al único que le encantan estas ilustraciones que imitan a los manuales de verdad?

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