Lo que hay que hacer con el cubo
Esto es lo que habría que hacer con el cubo de Rubik, nada de dichosas tretas como cambiar las pegatinas o recurrir a manuales en Internet. Sigue las imágenes al pie de la letra, y luego asegúrate de enviarle algo contagioso al inventor.
Y es que uno puede tener un día genial, y luego encontrarse con el cubo, que te mira de forma amenazante porque llevas doce putos años intentando hacerlo bien, y encima le cambiaste las pegatinas y ahora tienes la estúpida sensación de que es matemáticamente imposible de resolver.
Es como si decidieras pintar a tu hija de color rosa para que dejen de señalarla por la calle, y luego no pudiera quitarse la pintura de encima.
Mierda Rubik, siempre ganas el asalto.
Posdata: ¿Soy al único que le encantan estas ilustraciones que imitan a los manuales de verdad?

Junio 9, 2008 a 3:38 am
Es exactamente lo que debemos hacer,
aunque yo me tomaría la molestia de
darle con el soplete unos 6 minutos una
vez troceado.